sábado, 7 de agosto de 2010

La Biblia. El Amor de Dios. Efesios 3: 16-21

" Que, Él se digne, según la riqueza de su gloria, fortalecer en ustedes, por su Espíritu, al hombre interior.

Que Cristo habite en sus corazones por la Fe, que estén arraigados en el Amor y en Él puedan edificarse.

Que sean capaces de comprender, con todos los creyentes, cuán ancho, y cuán largo, y alto, y profundo es, en una palabra, que conozcan este AMOR de Cristo que supera todo conocimiento.

En fin, que queden colmados hasta recibir toda la plenitud de DIOS.

A DIOS, cuya fuerza actúa en nosotros y que puede realizar mucho más de lo que pedimos o imaginamos, a Él la gloria en la Iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones y todos los tiempos. Amén" (Efesios 3, 16 - 21)

lunes, 2 de agosto de 2010

LO QUE ES PARA MÍ!

Lo que he mostrado en el blog, ha sido de gran aprendizaje para mi. Son lecturas que previamente ya había realizado, pero en un blog tienes que ir hacia aquellos párrafos, aquellas ideas que nos dicen más, que nos aclaran más!


Es parte de mi ocupación en el tiempo libre, es parte de mi y quiero compartirla gustosamente con ustedes.


Recuerdo que hace unos años, le dije a una gran amiga mía, Claudita, que conversaramos sobre lo que leíamos, pero nos dimos cuenta que nuestros horarios y ocupaciones no nos permitían reunirnos. 


Esto es la vuelta que le dí al asunto pues me gusta conversar y sobre todo de lo que nos pasa interna y espiritualmente.


Besos y abrazos,


Francia Jacqueline

Osho. El Libro de la Mujer (5)

Fuente de la foto: www.

"Relacionarse es una de las cosas más grandes de la vida: relacionarse significa amar, compartir. Pero antes de poder compartir, debes tener. Y antes de poder amar debes estar lleno de amor, desbordante de amor.

Dos semillas no pueden relacionarse, están cerradas. Dos flores si ´pueden relacionarse; están abiertas, pueden ofrecer su fragancia mutuamente, pueden bailar al mismo sol y al mismo viento, pueden tener un diálogo, pueden susurrar. Pero eso no es posible para dos semillas. Las semillas están completamente cerradas, sin ventanas, ¿cómo se van a relacionar?

Y esa es la situación. cuando nace, el hombre es una semilla; puede llegar a ser una flor, puede que no. Todo depende de tí, de lo que hagas contigo mismo; todo depende de sí creces o no. Es tu elección, y hay que afrontar la elección a cada momento; cada momento estás en la encrucijada.

Millones de personas deciden no crecer. Permanecen como semillas; permanecen como potencial, nunca se hacen realidad. No saben lo que es realizar el propio potencial, no saben lo que es la autorrealización, no saben nada sobre ser. Viven completamente vacíos, mueren completamente vacíos. ¿Cómo van a relacionarse?

Si te relacionas, respetas, no puedes poseer. Si te relacionas, hay una gran reverencia

Si te relacionas, te acercas muchísimo, estáis muy cerca, en profunda intimidad, en imbricación. Sin embargo, no interferís en la libertad del otro, que sigue siendo un individuo independiente.

Dos amantes sustentan algo invisible y algo inmensamente valioso: cierta poesía de ser, cierta música que se oye en las partes más recónditas de su existencia. Ambos lo sustentan, sustentan cierta armonía, pero permanecen independientes. Pueden mostrarse al otro porque no hay miedo. Saben que son. Conocen su propia belleza interna, conocen su propia fragancia interna, no hay miedo" 
(págs. 97 - 98).

sábado, 31 de julio de 2010

Osho. El Libro de la Mujer (4)

"Yo nunca he dicho que el amor sea destruido por el matrimonio. ¿Cómo puede el matrimonio destruir el amor?. Sí, es destruído en el matrimonio, pero lo destruyes tú, no el matrimonio. Lo destruyen los miembros de la pareja. ¿Cómo puede el matrimonio destruir el amor? Eres tú quien lo destruye, porque no sabes lo que es el amor. simplemente haces como si supieras, simplemente confías en que sabes, sueñas que sabes, pero no sabes lo que es el amor. El amor hay que aprenderlo; es el mayor arte que existe" (pág. 75).


"...El amor es mucho más dificil. Es bailar con otra persona. El otro también es necesario para saber lo que es bailar. Encajar con alguien es un gran arte. Crear una armonía entre dos personas... dos personas significa dos mundos diferentes. Cuando dos mundos se acercan, habrá un choque si no sabes como armonizar. El amor es armonía. Y la felicidad, la salud, la armonía, todo ello sale del amor. Aprende a amar..."




Osho. El Libro de la Mujer (3)


" El orgasmo es la indicación de la naturaleza de que tienes dentro de tí una cantidad tremenda de gozo" (pág. 48).

"El orgasmo es momentáneo, pero te permite vislumbrar el más allá". (pág. 49)

"Dos cosas suceden en el orgasmo: una es que la mente detiene su cháchara constante, durante un momento se vuelve no mente; y lo segundo es que el tiempo se detiene. Ese momento único del gozo orgásmico es tan inmenso y tan pleno que es igual a la eternidad" (pág. 49) 

"Como él es un donante, pierde energía al hacer el amor. La mujer no pierde energía al hacer el amor, al contrario, se siente nutrida" (pág. 51)

"...a no ser que pierdas el control al hacer el amor, no tendrás una experiencia orgásmica"

"Que hacer el amor sea para vosotros un acto festivo, que no sea algo apresurado. Bailad, cantad, tocad música, y y no dejéis que el sexo sea cerebral. El sexo cerebral no es auténtico; el sexo debe ser espontáneo. Cread la situación" (pág. 53).

"La experiencia orgásmica es la experiencia de fundirse y disolverse, del estado sin ego, sin mente, sin tiempo" (pág. 54).

OSHO. EL LIBRO DE LA MUJER (2)

Las mujeres están yendo en contra de sí mismas, intentando arreglárselas a toda costa. Pero eso no es natural. Lo natural es el útero de la mujer, ese útero anhela un bebé. El hogar es el útero visible que hay fuera de la mujer, es una proyección del útero interno.


Cuando a la mujer ya no le interesa el hogar, ya no le interesa su útero. Pero el útero sigue ahí. Y los hombres y las mujeres no son iguales, porque al hombre le falta su útero... Son tan diferentes que cómo pueden ser comparados en términos de igualdad o desigualdad.


La mujer para ser realmente mujer, tiene que ser más y más femenina...Y el hombre, para ser realmente hombre, tiene que ahondar en su masculinidad lo más profundamente posible. (pág. 44).


Cuando son polos opuestos, surge entre ellos una gran atracción, un gran magnetismo. Y cuando se juntan, cuando se encuentran en la intimidad, aportan dos mundos diferentes, dos dimensiones diferentes, dos riquezas diferentes, y ese encuentro es un tremendo beneficio, una bendición.