lunes, 2 de agosto de 2010

Osho. El Libro de la Mujer (5)

Fuente de la foto: www.

"Relacionarse es una de las cosas más grandes de la vida: relacionarse significa amar, compartir. Pero antes de poder compartir, debes tener. Y antes de poder amar debes estar lleno de amor, desbordante de amor.

Dos semillas no pueden relacionarse, están cerradas. Dos flores si ´pueden relacionarse; están abiertas, pueden ofrecer su fragancia mutuamente, pueden bailar al mismo sol y al mismo viento, pueden tener un diálogo, pueden susurrar. Pero eso no es posible para dos semillas. Las semillas están completamente cerradas, sin ventanas, ¿cómo se van a relacionar?

Y esa es la situación. cuando nace, el hombre es una semilla; puede llegar a ser una flor, puede que no. Todo depende de tí, de lo que hagas contigo mismo; todo depende de sí creces o no. Es tu elección, y hay que afrontar la elección a cada momento; cada momento estás en la encrucijada.

Millones de personas deciden no crecer. Permanecen como semillas; permanecen como potencial, nunca se hacen realidad. No saben lo que es realizar el propio potencial, no saben lo que es la autorrealización, no saben nada sobre ser. Viven completamente vacíos, mueren completamente vacíos. ¿Cómo van a relacionarse?

Si te relacionas, respetas, no puedes poseer. Si te relacionas, hay una gran reverencia

Si te relacionas, te acercas muchísimo, estáis muy cerca, en profunda intimidad, en imbricación. Sin embargo, no interferís en la libertad del otro, que sigue siendo un individuo independiente.

Dos amantes sustentan algo invisible y algo inmensamente valioso: cierta poesía de ser, cierta música que se oye en las partes más recónditas de su existencia. Ambos lo sustentan, sustentan cierta armonía, pero permanecen independientes. Pueden mostrarse al otro porque no hay miedo. Saben que son. Conocen su propia belleza interna, conocen su propia fragancia interna, no hay miedo" 
(págs. 97 - 98).

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